Reflexiones sobre salmonetas:
Tened cuidado
imprudente y osado hermano mayor, de escandalizar al menor de tus
hermanos, pues Dios hace siempre justicia y defiende a los pequeños y
más te valdría atarte una rueda de molino al cuello y lanzarte al mar
antes que escandalizar a uno de estos pequeños.
Hay
entre los parroquianos unos favoritos, entre los cuales, evidentemente,
yo no estaría por razones subjetivísimas que escapan a mi raciocinio,
ni me importan tampoco, y un favoritismo exacerbado, azuzado durante
años y años por un responsable de cantos y su entorno, un compadreo de
cúpula, una mafia cantaora, unos clanes familiares en la parroquia
descarados y privilegiados, por ser vós quien sois.
La
causa que yo no cantara por años infinitos la tiene que personas como
tú y tus amiguis me robaron el carisma. Cómo? Durante años y años(23
años), tú y tus alegres coleguitas no me dejabais cantar ni un solo
canto, a pesar que el menda llevaba religiosamente la guitarra a cada
celebración… hasta que me harté.
Si a día de
hoy no os gusta como canto, opináis tú y tu chachipandi (...en realidad
me importa muy poco vuestra opinión humana, o vuestro juicio estético
sesgado, o vuestra falta de criterio litúrgico), vosotros sois los
responsables, recuerda que es la primera comunidad (la tuya) la que me
enseñó (o no) a cantar (en otros lares se hacen convivencias de
salmistas), o sea que los culpables sois, en primera instancia,
VOSOTROS, hermanos mayores en la Fe.
Luego, veo
en esta parroquia mucha confusión de términos, muchos creídos que
piensan que son unos cracks que cantan como Pavarotti (cuanta soberbia
entre salmistas) y en realidad…. triste realidad, solo berrean.
Tengo
claro que no tengo una gran voz, pero al menos afino y voy a ritmo, por
lo tanto cumplo los mínimos exigibles que otros carecen pero, como son
favoritos, salen más a la palestra. Yo solo pretendo hacer el servicio
con la mayor dignidad que me es posible. Habrá gente que le guste más mi
timbre de voz y otros menos En realidad, en nuestra parroquia no existe
nadie que destaque para bien con una voz portentosa. Sí hay, más bien,
quien chilla mucho, berrea a pleno pulmón, yo no les quiero decir nada
pero dentro de unos años les va a pasar factura y sus gargantas les van a
pasar pedir cuentas de sus excesos… entonces será la oportunidad de los
que no figuramos tanto ahora mismo.
También es verdad que un par de cosas hay que tener en cuenta:
1-
Todos tenemos días mejores y peores, ello se refleja a la hora de
ponerse detrás de la guitarra a cantar… quizás formarse una opinión por
haberme oído en una mala tarde, en el que te pilan allí mismo para
cantar un día en el que no esperabas ni estás inspirado, un canto que
nunca te ha ido bien, un "aquí te pillo aquí te mato" en toda regla.
2-
La experiencia es un grado. El rodaje de cantar durante años y años,
refuerza la confianza en uno mismo a la hora de enfrentarse al atril.
Cuanto más rodaje, más ensaye uno en casa los cantos, más motivado se
mantendrá para permanecer fiel a su carisma. En mi caso particular, me
robasteis el carisma, la motivación y las ganas.
3-
Reconocer que hay cierta tensión del momento, ser consciente de eso es
bueno porque reconocemos la gravedad de la tarea asignada, por eso
mantener encendida la llama del carisma es fundamental. Por respeto a
Dios y a la audiencia (la Asamblea), por dignidad y conciencia de lo que
estamos haciendo. Esos nervios de la tensión, algunos los gestionamos
peor que otros, colapsamos antes o quizás necesitemos más tiempo de
ensayo-error para salir más airosos con la faena. Seguramente habrá
quienes ignoren de lo que estoy hablando y hayan caído en la rutina y se
olviden del carisma o les importe todo un bledo, estos caen en la
desidia, la pereza, la acedía y la indignidad...
Hay
quien confunde también muchas veces el servicio con el vicio del ser,
que el salmista es un humilde carisma, que acompaña a la asamblea a
rezar uniendo a la asamblea mediante salmos de acción de gracias a Dios,
petición de súplica, consuelo en la aflicción, gozo en las alegrías.
Entiendo
que con nuestro servicio ponemos los salmos en boca de la asamblea,
hacemos subir una oración agradable a Dios con la asamblea, un perfume
suave, estamos respondiendo a Dios que nos ha hablado en la lectura con
el canto. Y dirá San Agustín que quien canta ora dos veces, “pues aquel
que canta alabanzas, no solo alaba, sino que también alaba con alegría;
aquel que canta alabanzas, no solo canta, sino que también ama a quien
le canta. En la alabanza hay una proclamación de reconocimiento, en la
canción del amante hay amor".
El que se crea
superior al resto de hermanos, por cantar mejor que los otros, peca de
orgullo, y Dios es excelso atiende al humilde y al altivo lo conoce
desde lejos (como dice el salmo 138), el que se crea que canta bien, se
engaña, aquí nadie canta bien, el que puede hace el servicio, y gracias.
En
pedagogía existe el concepto de Long Life Learning (LLL), traducible
como Educación o Aprendizaje permanente. Hay muchísimo por mejorar por
parte de todos. Ay del indolente, vago, perezoso, apático, descuidado,
desidioso, abúlico, holgazán, negligente, abandonado, dejado,
desaplicado, desconocedor, descuidado, flojo, haragán, imprevisor,
imprudente, incompetente, indolente, inerte, informal, perezoso, que
abandone la senda del trabajo de formación en pos de mejora en el
servicio del carisma al que ha sido llamado. La formación musical,
mejorar la técnica de guitarra, la técnica vocal para no cascarse la voz
después de cada celebración, aprender armonía, introducirse en otros
instrumentos que enriquezcan la sonoridad y solemnidad de la asamblea y
darles cabida (pues no solo de guitarra vive el hombre), enseñar a los
más pequeños, a los hermanos menores en la Fe (una obra de caridad es
enseñar al que no sabe).
En mi humilde opinión
observo mucho salmista mayor confortablemente acomodado en su estatus
parroquial, dentro de su camarilla de amiguitos, a los que el statu quo
ya les viene bien, que todo siga igual … de inmóvil, de estático, de
aburguesado.
Conclusión, más picar piedra y
menos criticar. Enseñar al que no sabe, no destruirlo. Levantar al que
cae, porque mañana serás tú el que muerdas el polvo y necesites esa, y
precisamente esa, mano amiga que te ayude a levantarte. Respetar el
esfuerzo de los demás pues no nos calzamos sus sandalias, no conocemos
sus tribulaciones internas.
Yo, por mi parte,
mis inquietudes musicales durante tanto tiempo frustradas en la
parroquia, puede que no lo hagas, pero si me tuvieras algo de estima,
aunque solo fuera por verme pasar, y una cabeza con algo de serrín al
comprender todo lo que he comentado hasta ahora,... te preguntarías, ¿y
todos estos años (32 de camino, 23 de repudio) cómo ha canalizado ese
gusanillo por la música que tenía, que en la parroquia derivaba en el
carisma robado de cantor?
Obsta decir que Dios
hace justicia, me ha hecho y sigue haciendo justicia. Gracias a la
música, a los instrumentos que he podido tocar porque no soy salmista,
me han llamado para tocar en agrupaciones y grupos de ball de bot de
toda Mallorca, he partido de viaje GRATIS cada año a lugares a los
cuales ni hubiera pensado, incluso un par de veces al año,he compartido
escenario con músicos increíblemente buenos (profesionales de los que
cobran/cobramos por tocar), he hecho amigos de todo el mundo. Con el
matrimonio se me acabó el ir a tocar con todos los que me llamaban,
ahora sólo me dedico al mío… en el que hay músicos como la copa de un
pino y a veces se nos cuela alguno como Toni Pastor (que no es la copa
del pino, es el puto pino entero! Si no lo conoces, es un pedazo de
guitarrista-laudista que ha grabado discos con gente como Annie Lennox,
Tomeu Penya, Daniel Higiénico,...)
Si no
hubiera sido por el cariño, el ánimo y la insistencia de mi mujer, y
porque las circunstancias me hicieron caer en la comunidad en la que
estoy, con unos hermanos diferentes, yo jamás de los jamases hubiera
atrevido a volver a coger una guitarra para ponerme a cantar delante de
una asamblea, aunque sí que me atreviera a hacerlo con un micrófono en
una plaza llena con un público delante y con cierto éxito, cabe decir
(sí, también sé algo de montar equipos de sonido, micrófonos,
ecualización de sonido, mesas de mezcla, cables y conexiones, altavoces e
ingeniería de sonido básica).
Pero con
paciencia y cariño me han vuelto a enganchar, no sin escandalizarme muchas
veces al comprobar y recordar el nepotismo secularmente instalado y
promovido en nuestra parroquia y heredado de padres a hijos y hasta
nietos, que cuando no me metía en temas salmísticos que entonces me eran
totalmente indiferentes, porque me resbalaba todo. El contrario del
amor no es el odio, es la indiferencia.
