Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris primavera. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris primavera. Mostrar tots els missatges

divendres, 17 de març del 2023

ENTRA L'ESPERANÇA DINS UNA HABITACIÓ TANCADA

L'esperança entra fins i tot a una habitació amb la porta tancada. Resideix en els ulls d'una mirada que des del balcó o la finestra albira l'horitzó d'un nou demà, un paisatge descobert en temps de quarentena, un amic allà on no hi havia hagut més que un desconegut amb qui creuar-se cada dia de camí a la feina, el so d'una música llunyana que sembla transportar-nos a un un temps passat plens de nostàlgia pel record.

És en les petites coses de la vida que hom troba conhort en temps de patiment, plagues de dimensions bíbliques, pestes negres del segle XXI, un ésser humà inflat d'orgull i prepotència que és posat al seu lloc de precària creatura amb tot just un ésser microscòpic que aconsegueix fer trontollar a l'humanitat sencera, però també obliga a treure allò més humà, allò millor de tots nosaltres, la creativitat, la solidaritat, el valor d'aquells que tenen cura dels més febles i de tots, sanitaris, empleats de neteja i higiene, treballadors de supermercats i tendes d'alimentació, transportistes i personal de logística. La imaginació brolla quan un infant està avorrit, elevant la ment i contribuint al desenvolupament de les seves aptituds. El joc esdevé aprenentatge. L'aprenentatge ajuda a creixer a la persona. 

Tornarem a abraçar-nos, tocar-nos, acaronar a vida a cara descoberta i cara neta. No hi haurà cap mascareta que pugui tapar cap somriure. Recluïts a casa no s'està malament, però prefereixo poder caminar pel camp que restar en el meu pis de 60 metres quadrats.

Les cases s'enfilen muntanya amunt com si volgueren arribar al cim, els terrats se troben amb les teules de fang prenent el sol, com sargantanes d'argila. I és que el sol d'abril primaveral, després d'una ruixada d'aigua, fa net l'ambient d'impureses. 

dimarts, 16 de juny del 2020

QUIEN ME HA ROBADO EL MES DE JUNIO?


a principios de mayo de 2020 (Si me lees años más tarde en el futuro: 
te acuerdas de aquel año del confinamiento?) la perspectiva de pasar otro cumpleaños, 
habitualmente de mierda, se yergue ante mí. 
Debería conocer el inhóspito lector de mi bloc que el abajofirmante 
nació tal día como un día de resaca electoral democrática de mediados del mes de junio. 
Siempre que se acerca el dichoso día me sube por el cuerpo 
una mala leche que te cagas, por razones históricas personales, 
me siento casi como cuando tenía veinte añitos. 
No es que odie cumplir años, hacerme viejo 
es algo que llevo con digna resignación, tampoco es para tanto. 
La cuestión es que no será la primera ni la segunda vez, 
que el motivo de regocijo del día del cumple 
se trunca en infelicidad al pasarlo peor que un día ordinario, 
en la completa soledad y pasando totalmente desapercibido, 
"bueno, tengo que acostumbrarme a decir que tengo X+1 años" y ya está!. 
En serio, hay veces que ya me cuesta saber cuantos cumplí 
en mi último aniversario.... tan viejo soy.

Para mí, el niño de 6 años que llevo en mi interior, los cumpleaños eran sinónimo de fiesta, 

banderines en la terraza de casa, regalos, tarta de cumpleaños y 

reunión de amiguitos (entonces todos éramos amiguitos),

 con el tiempo esa tradición se quedó en una comida un poco más especial 

con la familia más cercana (papá, mamá y hermana) y si no caía en fin de semana, 

se emplazaba a una fecha cercana. 

Pero se dio la circunstancia que un par de años tal día como 

el de autos fue robado el día, mi día, en un año de esos 

mi hermana estuvo gravemente enferma en el hospital, 

mis padres la acompañaban en la UCI, con el justificado abandono 

del recuerdo de mi persona,  y fueron muchos meses;

 otro año de igual fecha en el calendario, operon a mi madre,

aunque cirugía menor, es persona de alto riesgo, y estuvo ingresada 

unas pocas semanas por cosas que salieron mal, y aún otro año, 

el intervenido fue mi padre de una supuesta hernia inguinal 

que resultó ser un tumor maligno, justamente el día haciago de mi cumpleaños, 

lo pasé en todos esos años en la más absoluta soledad, 

desde que me levanté, 

hasta que me acosté, prácticamente y absolutamente. 


Mis días por aquella época discurría en aislamiento cotidiano y

 soledad muy a menudo.

 Me levantaba temprano y me iba a trabajar antes que

 los demás se hubieran nisiquiera despertado. 

Llegaba a las tres de trabajar, y comía en soledad cuando el resto de la familia había comido ya, 

mi padre solía echarse una siesta después y mi madre y hermana 

solían ver la tele en el salón mientras yo comía en la cocina, 

las menos de la veces, o en mi habitación, la mayoría. 

Las tardes entre echarme la siesta, tocar música o permanecer con el ordenador, 

ir a ensayar con algunos de mis grupos, me las pasaba 

voluntariamente (o no), aislado o encerrado en mi habitación 

o bien fuera del hogar. 

Nos veíamos sobretodo los fines de semana, si yo no tenía actuación, 

viaje o alguna otra actividad. 

La soledad fue una constante en mi vida cotidiana hasta que me casé, 

ya que mi noviazgo fue a la distancia entre Mallorca y Extremadura.


Pero aún conservo el regusto amargo de esos días de cumpleaños inadvertidos, haciagos, 

malditos, solitarios, que han marcado la fecha en mi alma con un cabreo, desasosiego,

 tristeza, alguien me ha robado el mes de junio, la primavera-verano, las fiestas con los amigos, 

mi juventud perdida. 

Será la crisis de los cuarenta?

El cumpleaños de 2020 que se cierne en mes y poco, 

parece esbozar otro más o menos deprimente y triste  día en mi calendario cumpleañero, 

en un encierro forzado por un virus llamado Covid-19. 

Pero si parece nombre de mascota olímpica, el Cobi'92 y el Covid-19. 

Igual de horrible, incluso en el nombre.

Meditando y leyendo por internet encuentro que no soy el único "grinch" que odia el día del aniversario 

de mi nacimiento. 

Razones hay muchas, casi todas coinciden con algún suceso desagradable acontecido. 

Los años en los que uno recibía regalos ese día, se perdió en el agujero del tiempo,

 nunca nadie me montó una fiesta sorpresa, mi vida es tan deprimente… 

Siempre vemos la botella medio vacía, porque alguien se nos adelantó 

y se bebió la media botella de whisky que falta.

En la imagen, cosas que pasan en el mes de junio, el cementerio de Omaha Beach-Normandía, el Desembarco Anglo-americano de Normadía.